domingo, 2 de septiembre de 2018

En la búsqueda de descifrar el significado de los quipus: el notable trabajo de Gary Urton

Los famosos quipus -cordeles hilados y torcidos que sirvieron para registrar información a través de complejos patrones de nudos y colores- son fuente de una profunda investigación en nuestros días en la búsqueda de conocer su verdadero significado. De esta forma, los quipus podrían constituir en la actualidad la única fuente primaria disponible para conocer de manera directa la forma en que las sociedades andinas ancestrales veían el mundo antes de la invasión europea utilizando una forma diferente a la escritura alfabética traída desde Europa.

Como se sabe, diversos investigadores en las últimas décadas vienen tratando de descifrar los posibles significados de los quipus y, en este proceso, definitivamente Gary Urton se ha convertido en la autoridad mundial más respetada en estos momentos. La reciente publicación de su libro “La historia inka en nudos. Leyendo khipus como fuentes primarias” gracias al esfuerzo conjunto de la Universidad Nacional de Trujillo y la Universidad de Texas nos permite acceder a un conjunto de nueva y valiosa información en este esfuerzo por tratar de encontrar el significado de estos milenarios instrumentos andinos.


Portada de la publicación: "La historia inka en nudos. Leyendo khipus como fuentes primarias" de Gary Urton. Trujillo, Perú, Universidad Nacional de Trujillo / University of Texas Press, julio de 2017.

domingo, 19 de agosto de 2018

¿Cómo eran los territorios de los valles del Rímac, Chillón y Lurín al inicio de la invasión europea?

Habitualmente se identifica la ciudad de Lima con su fundación europea del año 1535 a manos del invasor español Francisco Pizarro. Sin embargo, la mayoría de la población aún conoce muy poco sobre el milenario discurrir de los valles del Rímac, Chillón y Lurín antes de esa fecha y el impresionante desarrollo alcanzado por sus ancestrales habitantes (como por ejemplo en ámbitos como la arquitectura o la ingeniería hidráulica), que posibilitó una transformación de este entorno natural para hacerlo grato a la vida humana.

En este contexto, la reciente aparición de la publicación titulada “La Lima que encontró Pizarro” de las investigadoras Gilda Cogorno y Pilar Ortiz de Zevallos (con la colaboración de Catalina Lohmann) nos abre una importante ventana en el tiempo para asomarnos a conocer un poco más sobre la organización y funcionamiento de las sociedades que habitaban estos territorios hacia el año 1535. Las fuentes y material utilizado en este trabajo definitivamente contribuirán a sistematizar de mejor manera los diversos intentos que se han adelantado hasta la fecha para aproximarnos a entender el significado de uno de los esfuerzos de planificación territorial costeña más exitosos en la historia de la Civilización Andina.


Carátula de la publicación: "La Lima que encontró Pizarro" de Gilda Cogorno y Pilar Ortiz de Zevallos (con la colaboración de Catalina Lohmann). Lima, Taurus – Penguin Random House Grupo Editorial S.A., julio de 2018.

domingo, 12 de agosto de 2018

Lima y el milenario discurrir de sus canales Surco y Huatica: una justa recuperación de su memoria histórica

Quien recorre hoy las calles de Lima puede observar en diferentes puntos de la ciudad más de 300 construcciones milenarias denominadas popularmente “huacas” las que, conjuntamente con los vestigios de canales, caminos y construcciones de piedra y barro que aún pueden ser vistos a la vuelta de la calle menos pensada, guardan una historia aparentemente olvidada de casi 5,000 años de presencia humana transformadora en este árido territorio.
Sin embargo, la historia y trascendencia de sus milenarios canales, varios de los cuales se remontan a los inicios de la era cristiana, guardan un significado emblemático sobre la propia existencia de esta ciudad, más aún cuando siguen en funcionamiento hasta nuestros días. La reciente publicación titulada “Canales de Surco y Huatica. 2,000 años regando vida”, del destacado periodista Javier Lizarzaburu Montani, nos muestra precisamente la trayectoria histórica y vigencia de estos dos canales en los últimos dos milenios en el territorio limeño, hecho que muy pocas ciudades en el planeta pueden exhibir con tal facilidad.


Portada de la publicación: "Canales de Surco y Huatica. 2,000 años regando vida" del periodista Javier Lizarzaburu Montani. Lima, Limaq Publishing, 2018.

domingo, 1 de abril de 2018

Los nuevos descubrimientos en El Paraíso: evidencias de la planificación territorial limeña desde los orígenes de la Civilización Andina

Bajo el sugerente título: "Los nuevos tesoros de El Paraíso. Una primicia global", el Blog de Lima Milenaria publicó días atrás una interesante nota relacionada con el hallazgo de un hueso tallado, de posible origen Chavín, en este importante sitio arqueológico del valle del río Chillón en la actual zona de Lima Metropolitana. Asimismo, en dicha nota se adjuntan imágenes de algunas de las pirámides y estructuras que dieron esplendor a este lugar, enfatizándose que de un total de 13 unidades originales, hasta la fecha solo se ha podido trabajar en 7 de ellas. Todo ello viene brindando información sobre el núcleo ceremonial de dimensiones considerables que formó parte de este lugar hace más de 4,000 años, donde probablemente miles de personas se reunían periódicamente por razones ceremoniales.

Esta información, conjuntamente con la puesta en circulación en septiembre del año 2016 de la importante publicación: "El Paraíso. 4,000 años de antigüedad", muestran nuevos detalles sobre la enorme importancia que adquirió este lugar prácticamente en la época de los orígenes de la civilización en el planeta. Se van confirmando así las hipótesis de los recientes trabajos de investigación que señalan que Lima exhibe una continuidad de desarrollo y planificación territorial que la colocan entre las ciudades con tradiciones constructivas más antiguas del planeta. 

Gracias a la fina cortesía de Javier Lizarzaburu, reproducimos a continuación el enlace con la nota publicada por el Blog de Lima Milenaria el 28 de marzo de 2018.



El Director del Proyecto Arqueológico El Paraíso, Joaquín Narváez, frente a una de las construcciones recuperadas en este complejo arqueológico. Foto cortesía: Javier Lizarzaburu
Panorámica de la Unidad 1 del Complejo Arqueológico El Paraíso, en el valle del río Chillón. Foto: Lizardo Tavera
Trabajos de excavación arqueológica en El Paraíso. Foto cortesía: Javier Lizarzaburu

domingo, 25 de febrero de 2018

La invasión europea vista por la población andina del siglo XVI: nuevos enfoques

Durante las últimas décadas se observa un interés cada vez mayor por tratar de encontrar la versión andina sobre los sangrientos acontecimientos ocurridos a partir de la invasión europea de inicios del siglo XVI. Como se sabe, tradicionalmente se ha conocido de manera preponderante la versión europea de estos hechos, enfatizándose el carácter épico de su autodenominada hazaña conquistadora en favor de la difusión de su cultura y de su cosmovisión.
Sin embargo, queda claro que esa visión tradicional europea no necesariamente reflejó la visión presente en millones de habitantes andinos, cuya vivencia de esa terrible experiencia invasora seguida de su posterior anexión a los dominios de la Corona Española, implicó uno de los acontecimientos más impactantes en su larga historia autóctona. Precisamente en ese esfuerzo por tratar de encontrar la versión de los acontecimientos a partir de la propia cosmovisión andina, han surgido diversos esfuerzos destacados. En 1973, la aparición de la obra “Sociedad e Ideología. Ensayo de historia y antropologías andinas” del historiador francés Nathan Wachtel representó un primer paso en esta senda. La reimpresión de esta obra, más de 40 años después, muestra un contexto con avances importantes en esta temática, tal como se evidencia en las nuevas publicaciones que se vienen produciendo. 

Portada de la publicación: "Sociedad e Ideología. Ensayos de historia y antropología andinas" del historiador francés Nathan Wachtel. Lima, Instituto de Estudios Peruanos, segunda edición corregida, febrero de 2017