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sábado, 14 de septiembre de 2013

El quechua y las bases de una filosofía andina: apuntes de un proceso ancestral

En las últimas décadas, las investigaciones han demostrado fehacientemente que el vocabulario, la semántica y la gramática de un idioma influyen decisivamente en la manera cómo las personas entienden el entorno y construyen colectivamente su cosmovisión. La filosofía, que se desarrolla a partir de un idioma concreto, puede encontrar por ello facilidades o dificultades específicas para entender la esencia de las cosas, tomando como base su vocabulario o hasta las propias posibilidades infinitas de su sintaxis.
En este contexto, el reconocido académico Mario Mejía Huamán ha publicado el trabajo titulado: “Teqse. La cosmovisión andina y las categorías quechuas como fundamentos para una filosofía peruana y de América Andina”. Se trata, en realidad, de una valiosa reflexión filosófica en quechua, uno de los idiomas ancestrales que ha sido parte de la evolución de la Civilización Andina en los últimos 5,000 años. Su trabajo, que simultáneamente es presentado también en castellano, propone agudos análisis sobre algunas categorías andinas de la visión del mundo que podrían ser considerados como verdaderos aportes a la reflexión filosófica internacional contemporánea, tal como se analiza en este artículo.
 
Portada del libro "Teqse. La Cosmovisión Andina y las categorías quechuas como fundamentos para una filosofía peruana y de América Andina" del investigador peruano Mario Mejía Huamán, publicado en Lima en el año 2011.
 

sábado, 7 de septiembre de 2013

La Ciudad Sagrada de Caral y los nuevos datos aportados por la arqueoastronomía

Los modernos programas de astronomía que pueden ser procesados en las computadoras de la actualidad, a los cuales se puede acceder cada vez con mayor facilidad, nos posibilitan contar con información que hace algunas décadas atrás hubiera parecido un asunto de ciencia ficción. Por ejemplo, gracias a estos avances, es posible saber ahora con extraordinaria precisión cómo lucía el firmamento hace 6,000 años. Es decir, hoy estamos en capacidad de conocer cuál era la imagen de los fenómenos celestes que tuvieron nuestros antepasados cuando iniciaron el proceso civilizatorio en territorio andino hace cinco milenios aproximadamente.
Al respecto, merecen destacarse los trabajos que los investigadores Alfio Pinasco Carella y Luis Alberto Marroquín Rivera han venido realizando en el milenario valle de Supe, en Perú, durante los últimos años. Utilizando los principios de la arqueoastronomía, sus  investigaciones empiezan a arrojar nuevos datos y valiosa información, complementaria a la arqueológica, sobre lo ocurrido en esta parte de la costa central del Pacífico suramericano en los albores de la civilización en el planeta.
 
 

Carátula del importante trabajo de Luis Alberto Marroquín Rivera sobre el urbanismo mítico-astronómico en la Ciudad Sagrada de Caral publicado en Lima en el año 2010
 

sábado, 24 de agosto de 2013

¿Viracocha y el Sol fueron divinidades diferentes durante el apogeo del Tawantinsuyo?

Desde los inicios de la Civilización Andina hace 5,000 años, las investigaciones apuntan a evidenciar que el eje vertebrador del pensamiento religioso radicó en concebir la unidad a través de una categoría dual, entendiéndose que todo lo que existe en el universo proviene de una pareja que comunica su esencia al mundo y lo recrea.En esta particular concepción, por lo tanto, no hubo espacio para la existencia de un “ser divino creador de todas las cosas”, al estilo occidental.
En esta línea de pensamiento, las importantes investigaciones publicadas recientemente por César Itier sobre la verdadera naturaleza de Viracocha, la divinidad más grande del mundo andino existente durante el apogeo del Tawantinsuyo en la segunda mitad del siglo XV, arroja resultados sorprendentes. En su libro titulado “Viracocha o el Océano”, este autor ensaya una nueva lectura de las crónicas españolas así como de las diversas fuentes históricas disponibles, a fin de mostrarnos aspectos relevantes de la evolución de la religiosidad andina ancestral, tal como posiblemente estuvo vigente en este amplio territorio suramericano al momento de la invasión europea a inicios del siglo XVI.
 
Portada del trabajo de investigación de César Itier "Viracocha o el Océano" publicado por el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) en enero de 2013
 

sábado, 10 de agosto de 2013

Ejes viales y desarrollo de las instituciones estatales en los inicios de la Civilización Andina

Las investigaciones que se adelantan en el valle peruano de Supe, en la costa central del Pacífico suramericano, vienen arrojando novedosos resultados sobre la importancia que parecen haber alcanzado los estratégicos ejes viales que se establecieron hace 5,000 años para asegurar las conexiones de este espacio costero con las zonas de la sierra y selva adyacentes. Ello pudo haber contribuido, de manera decisiva, a la conformación de las primeras instituciones estatales en este territorio en tan tempranas épocas.
 
Precisamente en esta línea de reflexión, puede resultar muy útil profundizar los avances de estas investigaciones con los resultados preliminares que vienen arrojando los trabajos arqueológicos focalizados 3,000 años atrás, que se desarrollan en la zona de Atacama, en el norte del actual territorio chileno. La interesante vinculación que parece encontrarse sobre la importancia de los ejes viales en contextos geográficos tan disímiles, puede contribuir a arrojar nuevos elementos de juicio para entender los inicios del proceso civilizatorio andino, tal como se propone en este artículo publicado en la Revista de Análisis Especializado de Jurisprudencia de Perú - RAE, No. 59, Año V, mayo de 2013 .
 
 
Recreación de una escena de intercambio de productos provenientes de lejanos contextos de sierra y selva en el valle costeño de Supe hace 5,000 años. 
 
 
 

domingo, 4 de agosto de 2013

El fenómeno "El Niño" y la Ciudad Sagrada de Pachacamac en la segunda mitad del siglo XV

Con base en los importantes trabajos desarrollados en la Ciudad Sagrada de Pachacamac en las décadas previas, han aparecido una serie de evidencias que nos mostrarían claramente los embates que sufrió hace 1,400 años el Templo Viejo, una importante construcción en este histórico recinto del valle de Lurín, producto de la ocurrencia de un terrible fenómeno “El Niño”. Posteriormente, hacia el siglo X d.C. se vuelven a encontrar evidencias de otra severa alteración climatológica que afectó algunas importantes construcciones de este lugar para dar paso al surgimiento del Templo Pintado, última sede de la deidad más famosa de la costa central suramericana hasta inicios del siglo XVI.
Precisamente en esta línea vinculada con los impactos de los fenómenos climatológicos en la vertiente del Pacífico suramericano, resulta importante destacar las investigaciones publicadas por Lorenzo Huertas Vallejos respecto de la ocurrencia de severas alteraciones en el clima durante las últimas centurias. Sus trabajos apuntarían a señalar que en la segunda mitad del siglo XV se produjo la ocurrencia de otro importante fenómeno “El Niño”, hecho coincidente con la época de los grandes cambios políticos fundamentales en territorio andino durante la expansión del Tawantinsuyo y la anexión de la Ciudad Sagrada de Pachacamaca los nuevos dominios de los gobernantes cusqueños.
 
Portada del libro "Diluvios Andinos a través de las fuentes documentales" de Lorenzo Huertas Vallejos publicado en Lima en junio de 2001, con aportes importantes sobre la ocurrencia del fenómeno "El Niño" en territorio andino durante las últimas centurias.