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domingo, 25 de octubre de 2015

Nuevas evidencias sobre la mítica lucha entre Vichama y Pachacamac: revisando los hallazgos arqueológicos en la costa norcentral peruana

Uno de los trabajos más sugerentes acerca de la religión y la interpretación de figuras arqueológicas de la milenaria Civilización Andina fue realizado por Rebeca Carrión Cachot de Girard en su libro “La religión en el antiguo Perú”, publicado en 1959. En dicha obra, Carrión Cachot señala la existencia de cinco divinidades panandinas que pueden tener múltiples imágenes o representaciones, tomando como base la cerámica que corresponde principalmente a las zonas de Ancón, Huaura, Supe, Pativilca y Casma, con una antigüedad menor a los 1,500 años.

Sin embargo, una aguda observación de Pedro Vargas Nalvarte nos lleva a reflexionar con un poco más de profundidad sobre este trabajo de Rebeca Carrión. Así, en un interesante ensayo publicado recientemente con el título “La religión en la antigua costa norcentral del Perú. Un nuevo análisis de material trabajado por Rebeca Carrión en 1959”, Vargas Nalvarte advierte que la zona donde se analizó este material cerámico corresponde al escenario geográfico donde se desarrolló el mítico relato de la lucha entre Vichama y Pachacamac, dos divinidades milenarias de la costa central peruana, cuya antigüedad probablemente pueda retrotraerse hasta los orígenes mismos de la Civilización Andina. En este sentido, su trabajo plantea importantes reflexiones sobre el papel que pudieron cumplir las divinidades costeñas desde épocas muy lejanas en nuestra historia, tal como lo analizamos en este artículo.


Pedro Vargas Nalvarte, autor del importante ensayo: "La religión en la antigua costa costa norcentral del Perú. Un nuevo análisis del material trabajado por Rebeca Carrión en 1959", publicado por la Revista Arkinka No. 239. Lima, octubre de 2015.

jueves, 22 de octubre de 2015

La "territorialidad discontinua" y sus fundamentos ancestrales frente a los actuales límites geográficos reconocidos a las Comunidades Campesinas y Nativas en Perú

El modelo de “control vertical de diversos pisos ecológicos”, propuesto por John V. Murra a mediados de la década de 1970, parece explicar un patrón de orden general en nuestras sociedades ancestrales vigente durante milenios, donde el núcleo económico-social fundamental estaba representado por los “ayllus”. Esto implicó que el concepto de frontera lineal precisa, que señalaba la soberanía estable de un “ayllu”, de una confederación de “ayllus”, de un curacazgo, de un señorío o eventualmente de un Estado sobre un territorio concreto, no existió en nuestra civilización ancestral en categorías equivalentes a lo que ocurrió con otras civilizaciones del planeta.

Aplicando estos conceptos al contexto peruano actual, heredero natural de una de las experiencias civilizatorias más antiguas del planeta, podemos advertir que la evolución de los acontecimientos que posibilitaron el desarrollo de nuestras sociedades ancestrales a lo largo de los últimos milenios obviamente tiene un impacto importante en la realidad presente que viven importantes sectores de la moderna sociedad peruana.

Al respecto, algunos trabajos de campo desarrollados en la sierra sur peruana parecen brindarnos pistas muy interesantes para acercarnos a una interpretación más amplia y profunda sobre los verdaderos alcances de este fundamental concepto en el contexto de la actuación de las modernas Comunidades Campesinas y Nativas, así como las dificultades que estas entidades y sus integrantes podrían atravesar bajo la moderna legislación peruana que sólo reconoce la propiedad de territorios continuos localizados en áreas geográficas específicas.


Vista parcial de la Comunidad Campesina de Cuyo Grande, ubicada en el distrito de Pisac, Provincia de Calca, Región Cusco. Fuente de la foto: http://comunidaddecuyogrande-pisac.blogspot.pe/

sábado, 3 de octubre de 2015

La iconografía y el orden cósmico de la Sociedad Moche

Debido a su enorme significación en la historia de la Civilización Andina, diversos estudios buscan profundizar los detalles que permitan un mayor entendimiento sobre la compleja organización de la sociedad Moche, cuyo desarrollo y florecimiento se produjo en la costa norte peruana durante los primeros ocho siglos de nuestra era. Es importante tener en cuenta que los diversos datos que vienen aportando la arqueología y la etnohistoria en las últimas décadas han contribuido enormemente a ampliar nuestro conocimiento acerca de este período.

En este contexto, los novedosos resultados de los trabajos del investigador holandés Edward de Bock abren un panorama muy interesante. Su libro “Sacrificios Humanos para el orden cósmico y la regeneración. Estructura y significado en la iconografía Moche” presenta el esbozo de una nueva metodología para tratar de entender la organización social de esta antigua sociedad costeña basándose en las imágenes expresadas en su mundialmente conocida cerámica. Los importantes resultados de su trabajo brindan nuevas y valiosas pistas que, al mismo tiempo, abren también otras interrogantes sobre el funcionamiento de esta milenaria sociedad suramericana, tal como lo analizamos en este artículo.


Portada del libro: "Sacrificios Humanos para el Orden Cósmico y la Regeneración. Estructura y Significado en la Iconografía Moche" de Edward de Bock. Trujillo, Perú, Ediciones SIAN, noviembre de 2012.


domingo, 27 de septiembre de 2015

La Ciudad Sagrada de Caral: magia y encanto en el valle de Supe 5,000 años después

Hace casi 5,000 años florecían a lo largo del valle medio y bajo de Supe, en la costa central peruana, más de 20 asentamientos urbanos de diferentes dimensiones y niveles de organización. Uno de estos asentamientos, conocido actualmente como la Ciudad Sagrada de Caral, destacaba especialmente por su avanzado planeamiento y compleja traza urbana, lo cual hace presumir que se trataba del centro político, económico y religioso más importante de este lugar. Para algunos investigadores probablemente constituyó la zona capital de la primera formación estatal de la que se tenga registro en la larga historia de la Civilización Andina.

En la última década se han publicado diversos trabajos e investigaciones sobre este lugar en los que se resaltan las especiales características paisajistas integradas a un peculiar diseño urbano en plena armonía con la naturaleza. En este esfuerzo, los destacados trabajos fotográficos de Christopher Kleihege así como la impactante filmación aérea lograda por Alfonso Casabonne han producido resultados espectaculares. A ellos debe sumarse la reciente publicación de la novela histórica de Martha Calvo ambientada en el valle de Supe hace 4,000 años. Gracias a sus trabajos ahora podemos aproximarnos, a través de una inmejorable perspectiva artística, a la forma de vida que desarrollaban los habitantes de este valle en aquellas lejanas épocas, cuando la humanidad aún vivía en los albores de la civilización en el planeta.


Portada del libro: "Caral. La primera civilización de América" de Christopher Kleihege y Ruth Shady. Lima, Universidad de San Martín de Porres, Logicorp S.A., Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, julio de 2008.
Vídeo: "Caral from the air" del videasta peruano Alfonso Casabonne. Enlace en Vimeo: https://vimeo.com/127322138 
Portada del libro: "Ciudad Madre. Caral, cuna de la civilización en América" de la escritora peruana Martha Calvo. Lima, Argos Editores EIRL, año 2015.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Los puquios y la destacada tecnología del manejo de aguas en el desierto desarrollada por la milenaria sociedad Nasca

Varios investigadores afirman que la extraordinaria habilidad para obtener fuentes de agua subterránea en medio del desierto de la costa del Pacífico suramericano, uno de los más áridos del mundo, fue un logro técnico espectacular alcanzado por varias sociedades andinas ancestrales. Por ejemplo, la antigua urbe de Chan Chan, la gran capital del Reino del Chimor en la costa norte peruana, exhibía en las épocas de su mayor esplendor durante la primera mitad del siglo XV varios jardines hundidos en medio del implacable desierto.

Sin embargo, esta extraordinaria habilidad en el manejo de las aguas se remonta a períodos más antiguos. Así, a inicios de la era cristiana, la mundialmente famosa sociedad Nasca –cuyo apogeo se desarrolló durante las primeras centurias de nuestra era en la costa sur peruana-, exhibía una tecnología sorprendente en el manejo de las aguas subterráneas que ahora recién empieza a ser conocida gracias a las modernas investigaciones. Al respecto, los importantes trabajos de Katharina Schereiber y Josué Lancho Rojas, publicados en su libro “Aguas en el desierto. Los puquios de Nasca", nos muestran aspectos fascinantes de este milenaria tecnología desarrollada por una de las sociedades costeñas más destacadas de la Civilización Andina, tal como lo analizamos en el presente artículo.


Portada del libro "Aguas en el desierto. Los Puquios de Nasca" de los destacados investigadores Katharina Schreiber y Josué Lancho Rojas. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, año 2006.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Huánuco Pampa y los detalles del esplendor del Tawantinsuyo a inicios del siglo XVI

La importancia del complejo arqueológico de Huánuco Pampa, cuya época de esplendor se alcanzó durante la vigencia del Tawantinsuyo en la segunda mitad del siglo XV e inicios del siglo XVI, ha significado que este lugar y su entorno hayan pasado a formar parte de la Lista del Patrimonio Mundial de UNESCO.

Gracias a la interesante publicación del Ministerio de Cultura de Perú y del Proyecto Qhapaq Ñan - Sede Nacional, titulada “Huánuco Pampa. Imágenes y memorias en la planicie del Inca” podemos tomar contacto, a través de logradas fotografías, con los resultados del programa de largo plazo que se viene realizando en este lugar. Las acciones emprendidas en los últimos años buscan poner al sitio en uso social de una manera integral, no solo mediante acciones de conservación de los monumentos y restos arqueológicos sino también contextualizando dichos monumentos en relación con el entorno y paisaje circundante. Ello busca fomentar, al mismo tiempo, el involucramiento activo de las poblaciones vecinas con la conservación y recuperación de este lugar.


Detalles de la destacada publicación: "Huánuco Pampa. Imágenes y memorias en la planicie del Inca". Lima, Ministerio de Cultura / Proyecto Qhapaq Ñan - Sede Nacional, año 2014. 

domingo, 6 de septiembre de 2015

La milenaria sociedad Tiwanaku y las bases de la formación de su destacada organización estatal: nuevas aproximaciones

En las últimas décadas se han publicado diversas investigaciones sobre el esplendor de la sociedad Tiwanaku y su larga evolución iniciada hace más de 2,000 años en el imponente altiplano que comparten actualmente Bolivia y Perú. Sin embargo, muchas interrogantes subsisten y una serie elementos de investigación precisan ser desarrollados aún con mayor profundidad, especialmente en aquellos aspectos que van más allá de la tradicional descripción de este imponente complejo arqueológico que lo presenta tan solo como un gran centro ceremonial.

En esta línea destaca el importante trabajo publicado por el investigador y antropólogo boliviano Juan Albarracín-Jordán, titulado: “La formación del Estado Prehispánico en los Andes. Origen y desarrollo de la sociedad segmentaria indígena. En esta obra, Albarracín-Jordán enfoca especialmente su atención en los hechos que pudieron desencadenar la formación del Estado Tiwanaku así como en el importante  y original desarrollo institucional que caracterizó la vida de esta sociedad desde sus más lejanos orígenes. Gracias a ello, este trabajo también aporta datos valiosos a las investigaciones históricas y antropológicas realizadas en los últimos tiempos, lo cual redundará en un mejor conocimiento de una de las sociedades ancestrales más emblemáticas y enigmáticas de la Civilización Andina, tal como lo desarrollamos en el presente artículo.


Portada de la publicación: "La formación del Estado prehispánico en los Andes. Origen y desarrollo de la sociedad segmentaria indígena" de Juan Albarracín-Jordán. La Paz, Fundación Bartolomé de las Casas, año 2007.